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Hace 40 años, la CDMX estrenó el primer tramo de su Tren Ligero

El 1 de agosto de 1986, la Ciudad de México puso en servicio el primer tramo de su Tren Ligero entre las terminales de Tasqueña y Estadio Azteca. La ruta tenía una longitud de 11.6 kilómetros, ocho estaciones intermedias y una conexión estratégica con el Metro para atender a usuarios del sur de la capital.

La puesta en marcha representó el relevo de las últimas rutas de tranvía que operaban en la ciudad y abrió una nueva etapa para el transporte eléctrico. En ese momento, se calculaba que el servicio podría movilizar a un promedio de 40 mil 200 pasajeros al día.

Una ruta construida sobre la herencia del tranvía

El primer tramo contaba con las estaciones Las Torres, Ciudad Jardín, La Virgen, Xotepingo, Nezahualpilli, Registro Federal, Textitlán y El Vergel. La terminal provisional del Estadio Azteca fue el punto de partida de la ceremonia inaugural, cuyo recorrido concluyó en Tasqueña.

El proyecto surgió después de que en 1984 dejaron de funcionar las dos últimas rutas de tranvía de la capital: Tasqueña-Xochimilco y Tasqueña-Tlalpan. La nueva modalidad buscaba conservar parte de esa infraestructura y adaptarla a las necesidades de movilidad que imponían la expansión urbana, el Metro y los cambios viales de la ciudad.

Los sismos del 19 y 20 de septiembre de 1985 también afectaron este proceso. Una parte del Depósito de Tetepilco colapsó y varios tranvías quedaron destruidos, por lo que se recuperaron piezas de las unidades sobrevivientes para fabricar los primeros trenes ligeros de la capital.

Los primeros trenes y sus fallas

Las unidades iniciales fueron ensambladas por Motores y Adaptaciones Automotrices, conocida como MOYADA, con carrocerías y componentes provenientes de antiguos tranvías PCC. En total, se adecuaron 17 trenes del modelo Tren Ligero Moyada, identificado como TLM-86.

Sin embargo, esa primera generación presentó fallas electromecánicas importantes. A partir de 1990, los TLM-86 comenzaron a retirarse del servicio de pasajeros y fueron sustituidos por trenes TE-90, fabricados con piezas nuevas por Bombardier-Concarril en la planta de Ciudad Sahagún, Hidalgo.

La ampliación hacia Xochimilco

La inauguración de 1986 correspondió al tramo Tasqueña-Estadio Azteca. En 1988, el servicio se extendió desde Estadio Azteca hasta Xochimilco, completando la conexión ferroviaria que actualmente articula distintas zonas de Coyoacán, Tlalpan y Xochimilco.

Cuatro décadas después, aquel proyecto conserva un valor histórico dentro de la movilidad capitalina: convirtió parte de la antigua infraestructura tranviaria en un sistema de transporte eléctrico y marcó la transición entre el tranvía tradicional y el Tren Ligero de la Ciudad de México.