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Disputa por el libro “Todo a la luz” reabre el debate sobre la libertad de publicación

La disputa entre Gloria Trevi y Penguin Random House por el libro “Todo a la luz”, de Karla de la Cuesta, llegó al Tribunal Federal de Justicia Administrativa después de que el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial impusiera a la editorial una multa superior a 500 mil pesos y restringiera el uso del nombre y la imagen de la cantante en la obra.

La resolución del IMPI, emitida el 27 de julio de 2026, también estableció medidas relacionadas con la impresión y distribución del libro. Penguin Random House impugnó la decisión y pidió que el caso sea revisado a la luz de la libertad de expresión, el derecho a la información y los criterios constitucionales aplicables.

El origen de la controversia

“Todo a la luz” fue escrito por Karla de la Cuesta y aborda el caso relacionado con Sergio Andrade, Gloria Trevi y María Raquenel Portillo. La obra fue presentada como una investigación basada en el expediente penal y en el testimonio de una de las sobrevivientes vinculadas con ese caso.

El conflicto se centra en la utilización de fotografías y referencias a Gloria Trevi dentro del libro y en sus materiales de promoción. La determinación administrativa consideró que el uso de esos elementos requería autorización, mientras que la editorial sostiene que se trata de una obra informativa y periodística sobre un asunto de interés público.

Libertad de expresión frente al derecho a la imagen

Penguin Random House argumentó que la legislación contempla excepciones para el uso de la imagen de una persona cuando existe una finalidad informativa, periodística o relacionada con el ejercicio de la libertad de expresión. También señaló que el IMPI debió analizar si el contenido del libro se encontraba protegido por esas disposiciones.

La editorial pidió que el litigio sea examinado conforme a la Constitución, los tratados internacionales de derechos humanos y diversos criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre el derecho a informar acerca de personas públicas y asuntos de relevancia social.

El caso plantea una tensión entre dos principios: la protección de la imagen y los derechos de una persona frente al uso no autorizado, y la posibilidad de que periodistas, autores y editoriales documenten hechos de interés público sin enfrentar restricciones que puedan afectar la circulación de sus investigaciones.

El proceso continúa

La controversia aún no tiene una resolución definitiva. Mientras el procedimiento administrativo y la impugnación ante el tribunal siguen su curso, la circulación del libro permanece vinculada al cumplimiento de las medidas establecidas por el IMPI o a las determinaciones que emitan las autoridades jurisdiccionales.

La decisión final será relevante no solo para las partes involucradas, sino también para definir los límites entre el derecho a la propia imagen, la publicación de investigaciones sobre figuras públicas y la libertad de expresión en México.