El aumento de los costos operativos y la menor disponibilidad del diésel importado desde Estados Unidos podrían generar presiones adicionales sobre la inflación en México, debido a su impacto en el transporte de carga, la distribución de alimentos y las cadenas de suministro industriales.
La advertencia fue planteada por Financial Group en un estudio elaborado por Felipe Mendoza, analista de EBC, quien señaló que la agroindustria, la minería, la construcción y la manufactura vinculada con operaciones transfronterizas serían algunos de los sectores más expuestos.
Presión sobre costos y cadenas de suministro
El diésel es un insumo esencial para el autotransporte de carga, la maquinaria agrícola, la logística industrial y la distribución de bienes de consumo primario. Por ello, una reducción en el suministro o un encarecimiento del combustible podría elevar los costos de flete y provocar cuellos de botella en las cadenas de suministro.
De acuerdo con el análisis, las empresas podrían trasladar parte de esos mayores costos a los precios finales de alimentos, manufacturas y otros bienes. La presión sobre la rentabilidad corporativa también podría disminuir el ritmo de la inversión fija bruta y afectar el comercio exterior.
La dependencia de combustibles refinados provenientes de Estados Unidos representa, además, una vulnerabilidad para México ante posibles restricciones o dificultades en el mercado internacional. Datos difundidos recientemente indican que las importaciones estadounidenses tienen un peso relevante en el abastecimiento nacional de diésel.
Hacienda mantiene estímulo fiscal al diésel
Para el periodo del 26 de septiembre al 2 de octubre de 2026, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público estableció un estímulo fiscal de 100% para el diésel. El apoyo equivale a 7.3634 pesos por litro, por lo que la cuota disminuida del IEPS aplicable al combustible quedó en cero pesos por litro durante esos días.
El acuerdo oficial también contempla un estímulo complementario de 1.1896 pesos por litro para el diésel. En el mismo periodo, la gasolina menor a 91 octanos tendrá un estímulo de 72.09%, mientras que la gasolina de 91 octanos o más y los combustibles no fósiles contarán con 72.11%.
Además, se mantiene el mecanismo complementario dirigido a productores y estaciones de servicio para evitar que el precio del diésel supere los 27 pesos por litro, de acuerdo con la información referida en el reporte.
Posibles efectos monetarios
Financial Group consideró que un choque de oferta asociado con la logística del diésel podría llevar al Banco de México a mantener una postura monetaria restrictiva por más tiempo. Tras conservar la tasa de interés en 6.50%, la Junta de Gobierno podría prolongar la pausa o moderar el ritmo de futuros recortes si los costos del transporte mantienen elevadas las expectativas de inflación.
El alcance final de la presión dependerá de la disponibilidad del combustible, la evolución de los precios internacionales y la capacidad del Gobierno para mantener los estímulos fiscales. Mientras tanto, el diésel continúa siendo un factor relevante para los costos logísticos y para la trayectoria de los precios en México.

