Un premio escolar, un frasco de donaciones y la necesidad de ser reconocida desencadenan una cadena de engaños en el relato que Veronica Raimo adelanta de su nuevo libro, La vida es breve, etcétera.
La historia está narrada por una mujer que recuerda sus años de primaria, cuando una maestra imponía rezos diarios y organizaba reconocimientos para los alumnos más destacados. Entre todos, el Premio Generosidad era el más codiciado porque entregaba juguetes como recompensa.
Una competencia marcada por la culpa
La protagonista observa cómo Vania, una compañera considerada ejemplar, gana el premio durante varios años al donar el dinero destinado a su merienda. Con el tiempo, también entrega ropa y otros objetos para una causa cuya existencia nunca ha sido comprobada por los estudiantes.
Decidida a obtener el reconocimiento, la narradora comienza a tomar monedas del bolso de su madre y las deposita en el frasco del salón. La situación se complica cuando una trabajadora del hogar es acusada injustamente por la desaparición del dinero.
El conflicto lleva a la protagonista a cuestionar sus propias acciones, aunque no abandona de inmediato su deseo de ganar. Más adelante, sustrae el contenido del frasco escolar y provoca una nueva ola de sospechas dentro del grupo.
Humor incómodo y crítica a las apariencias
El relato combina humor, incomodidad y memoria para mostrar cómo la generosidad puede transformarse en una competencia. La maestra utiliza la culpa religiosa y la presión colectiva para mantener el ritual, mientras los alumnos compiten por obtener juguetes y reconocimiento.
La historia también contrapone la imagen pública de la bondad con sus consecuencias privadas. La narradora sabe que sus decisiones afectan a otras personas, pero continúa evaluando cada acto según el riesgo de perder el premio.
La vida es breve, etcétera reúne siete relatos de la escritora italiana, reconocida por una mirada mordaz sobre las relaciones, las contradicciones personales y las formas cotidianas de autoengaño. La edición en español está a cargo de Libros del Asteroide, con traducción de Carlos Gumpert.
En este adelanto, Raimo convierte una anécdota escolar en una reflexión sobre la culpa, la competencia y la necesidad de parecer buena ante los demás.

