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Trump rechaza propuesta de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz en siete días

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó el sábado 26 de septiembre de 2026 una propuesta de Irán que planteaba un cese de hostilidades de siete días, la reapertura del estrecho de Ormuz y el inicio posterior de conversaciones sobre el programa nuclear iraní.

La iniciativa había sido presentada por Teherán el viernes mediante intermediarios. El plan establecía una serie de medidas recíprocas para reducir la tensión militar y permitir nuevamente el tránsito marítimo por uno de los pasos estratégicos más importantes para el comercio energético internacional.

Qué planteaba la propuesta iraní

  • Un periodo de siete días para avanzar hacia el cese de las hostilidades.
  • La reapertura del estrecho de Ormuz al concluir ese periodo.
  • El levantamiento del bloqueo naval estadounidense a puertos iraníes.
  • La flexibilización de sanciones relacionadas con las exportaciones de petróleo y la liberación de activos iraníes congelados.
  • El inicio de conversaciones integrales sobre el programa nuclear de Irán.

La propuesta también contemplaba una pausa regional de los combates. Sin embargo, el rechazo de Trump mantiene cerrado el principal punto de desacuerdo entre Washington y Teherán: las condiciones para detener las operaciones militares y restablecer la navegación por el estrecho.

El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y es una ruta clave para el transporte marítimo de petróleo y gas. Su bloqueo ha incrementado la preocupación por el suministro energético y por el impacto de la guerra en los mercados internacionales.

Las negociaciones quedan en suspenso

Irán buscaba que el acuerdo permitiera reanudar las conversaciones con Estados Unidos después de la reapertura del estrecho. La negativa estadounidense deja sin efecto, por ahora, el calendario de siete días propuesto por Teherán y prolonga la incertidumbre sobre una posible salida diplomática al conflicto.

La continuidad del cierre de Ormuz mantiene bajo presión a los países dependientes del tránsito energético por la zona, mientras las diferencias sobre el programa nuclear iraní y las condiciones de un eventual alto el fuego siguen sin resolverse.