En “Toy Story 5”, Woody, Buzz, Jessie y el resto de los juguetes enfrentan una amenaza distinta a cualquier otra de la saga: una tableta inteligente con forma de rana llamada Lilypad. La película, dirigida y escrita por Andrew Stanton, retoma la historia de Bonnie, quien ahora tiene ocho años y ha comenzado a preferir la tecnología sobre sus juguetes.
La nueva aventura de Pixar aborda la relación de los niños con las pantallas, pero lo hace a través de una historia de acción y humor, sin convertir el tema en una lección directa. El conflicto central surge cuando los juguetes intentan recuperar la atención de su dueña y demostrar que el juego tradicional todavía tiene un lugar en su vida.
Una rival inesperada para Woody y compañía
Lilypad llega con sus propias ideas sobre lo que es mejor para Bonnie y se convierte en el principal obstáculo para los personajes conocidos de la franquicia. La presencia de la tableta permite que la película explore un tema actual: la manera en que los dispositivos electrónicos compiten por la atención de los niños.
A pesar de este nuevo escenario, “Toy Story 5” conserva el enfoque de la saga, que suele convertir situaciones cotidianas en relatos familiares para espectadores de distintas edades. Jessie y Buzz regresan a la historia, mientras Woody vuelve a participar en una aventura centrada en los vínculos entre los juguetes y su dueña.
El doblaje reúne a voces conocidas
En la versión en español para Latinoamérica participan Belinda, como Lilypad; Arturo Mercado Jr., como Woody; José Luis Orozco, como Buzz Lightyear, e Irán Castillo, como Jessie. También aparecen las voces de Bad Bunny y Bizarrap en personajes de la película.
Andrew Stanton realizó la película con un equipo de más de 80 animadores y un presupuesto reportado de 250 millones de dólares. La producción busca mantener el tono de aventura de “Toy Story” mientras presenta una discusión reconocible para las familias sobre el juego, la imaginación y el uso de la tecnología.
“Toy Story 5” ya está disponible en Disney+, después de su estreno en cines. La película ofrece una nueva misión para los juguetes: demostrar que jugar también puede competir con una pantalla.

