“El eco”, documental dirigido por Tatiana Huezo, acompaña a niñas, niños y familias de la comunidad de El Eco, en el municipio de Chignahuapan, Puebla. Con una duración de 102 minutos, la película observa la vida cotidiana en la Sierra Norte y muestra cómo la infancia transcurre entre el trabajo en la tierra, el cuidado del ganado, la atención a las personas mayores y los vínculos familiares.
La cinta, disponible en Netflix, propone una mirada íntima a una comunidad rural donde las responsabilidades llegan desde temprana edad. A través de sus habitantes, Tatiana Huezo aborda temas como la infancia, la familia, la migración y el paso del tiempo sin recurrir a una voz en off ni a entrevistas convencionales.
Una infancia marcada por la vida comunitaria
En El Eco, las niñas y los niños participan en actividades esenciales para sus familias y su entorno. Trabajan la tierra, cuidan a los animales y acompañan a los adultos mayores, mientras enfrentan los cambios propios de una comunidad condicionada por el clima, la agricultura y la migración.
La ausencia de muchos hombres, que migran en busca de oportunidades, también transforma la vida de las mujeres. El documental observa cómo ellas asumen nuevas tareas y sostienen buena parte de la dinámica familiar y comunitaria.
La mirada de Tatiana Huezo
Para Huezo, el rodaje tuvo una dimensión personal: mientras realizaba la película, su hija tenía una edad cercana a la de los niños que acompañó con la cámara. Esa cercanía contribuyó a construir una observación sensible sobre el crecimiento, los afectos y las responsabilidades que forman parte de la vida cotidiana.
En lugar de explicar las situaciones mediante testimonios directos, la directora deja que los gestos, los sonidos, los paisajes y las actividades diarias conduzcan el relato. La comunidad y sus habitantes se convierten así en el centro de una experiencia cinematográfica contemplativa.
Dónde ver “El eco”
“El eco” puede verse en Netflix. La producción mexicana, ambientada en una comunidad de la Sierra Norte de Puebla, ofrece un retrato de la infancia rural y de las relaciones familiares que sostienen la vida comunitaria.

