La Iglesia católica llamó a las autoridades y a la sociedad mexicana a proteger a niñas, niños y adolescentes migrantes, al advertir que durante su tránsito por el país pueden enfrentar violencia, hambre, discriminación, tráfico de personas y separación familiar.
La preocupación fue difundida en un editorial de Desde la Fe, en el marco de la 112.ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, que se conmemora este domingo 27 de septiembre de 2026. El llamado coloca las necesidades de la infancia en movilidad como una prioridad de derechos humanos.
De acuerdo con cifras de autoridades migratorias mexicanas citadas en el editorial, durante 2025 los Oficiales de Protección a la Infancia atendieron a 15 mil 656 niñas, niños y adolescentes extranjeros en situación migratoria. De ese total, 14 mil 655 viajaban acompañados y mil 001 lo hacían sin compañía.
La Iglesia señaló que cada menor que atraviesa México necesita ser protegido en su dignidad y sus derechos. También advirtió que la atención no debe limitarse a cubrir necesidades inmediatas, pues las niñas y los niños requieren oportunidades para estudiar, jugar, sentirse seguros y formar parte de una comunidad.
Asimismo, recordó que la condición migratoria no debe impedir el acceso a la educación pública. Sin embargo, persisten obstáculos como el desconocimiento de ese derecho, la discriminación, el miedo y las dificultades propias del tránsito migratorio.
El mensaje también subrayó que la protección de la infancia migrante corresponde principalmente al Estado, aunque requiere la participación de comunidades y organizaciones sociales. La Iglesia católica llamó a fortalecer la acogida y el acompañamiento para evitar que los menores queden expuestos a nuevas vulneraciones.
Como parte de la jornada, el cardenal Carlos Aguiar Retes, arzobispo primado de México, presidirá una misa en la Basílica de Guadalupe dedicada a las comunidades migrantes y, de manera especial, a las niñas y los niños que viven esta situación.

