La Federación Agronómica de Yucatán advirtió que el gusano barrenador continúa afectando al sector pecuario del estado, con un desplome en los precios del ganado en pie, estancamiento de la producción y nuevas dificultades para la comercialización internacional, pese a la reapertura de exportaciones hacia Estados Unidos.
Francisco Martín Gamboa Suárez, presidente de la organización, señaló que la persistencia de la plaga mantiene bajo presión a los productores yucatecos. El impacto se refleja en la comercialización de animales, la operación de los ranchos y los ingresos de los ganaderos.
Restricciones mantienen frenada la comercialización
Aunque existe apertura para enviar ganado a Estados Unidos, las autoridades fronterizas mantienen revisiones y medidas restrictivas cuando detectan la presencia de larvas en los hatos. Esta situación limita el flujo comercial y ha contribuido a que parte del ganado permanezca en el mercado local.
Gamboa Suárez explicó que la interrupción de las exportaciones saturó la oferta interna y presionó a la baja las cotizaciones del ganado en pie. Además, sostuvo que los productores absorben buena parte de las pérdidas mientras los intermediarios conservan una participación importante en la cadena comercial.
La plaga se extiende por la entidad
El gusano barrenador ha sido detectado en más de 100 de los 106 municipios de Yucatán. Los reportes abarcan principalmente ganado bovino, equino y porcino, así como animales domésticos, por lo que las autoridades mantienen acciones de vigilancia, diagnóstico, atención de lesiones y control sanitario.
La Secretaría de Desarrollo Rural de Yucatán y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria han desplegado brigadas, revisiones y medidas de control para contener la dispersión de la plaga. También se han reforzado las inspecciones a la movilización de animales y las acciones de atención en campo.
Para los productores, el reto inmediato es recuperar la comercialización del ganado sin relajar los controles sanitarios. Mientras continúen las restricciones fronterizas y la presencia del gusano barrenador, el sector pecuario yucateco seguirá enfrentando presión sobre sus precios, su producción y sus posibilidades de exportación.

