El gobierno de José Antonio Kast no realizó el viernes 11 de septiembre de 2026 un acto oficial para conmemorar el 53 aniversario del golpe de Estado que derrocó a Salvador Allende en Chile. La decisión ocurrió por primera vez desde el retorno de la democracia en 1990, mientras el presidente desarrolló actividades oficiales en la Región de Los Ríos.
La ausencia de una ceremonia institucional en el Palacio de La Moneda marcó la jornada, en la que organizaciones de familiares de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos, universidades, sitios de memoria y sectores de la oposición sí organizaron actividades conmemorativas en distintas ciudades del país.
Una decisión inédita desde el retorno democrático
Kast defendió la decisión de mantener la agenda gubernamental habitual y sostuvo que Chile no debe permanecer anclado en las divisiones del pasado. El mandatario señaló que no puede borrar la historia, pero que el país debe mirar hacia el futuro.
La determinación generó críticas de dirigentes de la oposición y de organizaciones vinculadas con la defensa de los derechos humanos. Raúl Soto, presidente del Partido por la Democracia, afirmó que el silencio oficial constituye una forma de negacionismo, mientras Gael Yeomans, presidenta del Frente Amplio, recordó que familiares de las víctimas todavía buscan a sus desaparecidos.
Actos civiles y reclamos por verdad y justicia
En Santiago, representantes de la oposición y organizaciones sociales acudieron al Cementerio General para rendir homenaje a Salvador Allende y a las víctimas de la dictadura. También se convocaron marchas, romerías y vigilias en diferentes puntos de la Región Metropolitana y de Valparaíso.
La Red Nacional de Sitios de Memoria advirtió que la conmemoración estuvo marcada por la disputa contra los discursos que relativizan los crímenes de lesa humanidad y las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura.
El golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 derrocó al gobierno de Salvador Allende y dio paso a 17 años de dictadura militar encabezada por Augusto Pinochet. Las organizaciones de familiares y sectores de la oposición pidieron mantener las políticas de memoria, reparación y búsqueda de personas desaparecidas.
La jornada dejó abierta la discusión sobre el papel del Estado chileno en la preservación de la memoria histórica y en la continuidad de las acciones de verdad y justicia para las víctimas y sus familias.

