El expresidente Felipe Calderón celebró la decisión judicial que permitió a Ernesto Ruffo Appel continuar en prisión domiciliaria su proceso penal por delincuencia organizada y delitos relacionados con hidrocarburos. La medida fue dictada el viernes 25 de septiembre de 2026 por una jueza federal, tras una audiencia de revisión cautelar.
Ruffo Appel, exgobernador de Baja California, permanecía en el Centro Federal de Readaptación Social número 1, El Altiplano, desde su detención del 16 de julio. La resolución contempla su traslado a su domicilio en Ensenada, Baja California, en un plazo de 48 horas, con vigilancia de autoridades federales.
A través de redes sociales, Calderón afirmó que la permanencia del exmandatario panista en el penal de alta seguridad era “totalmente desproporcionada e injusta”. También reconoció el papel de Verónica Ruffo, hija del exgobernador, en las gestiones para obtener el cambio de medida cautelar.
La defensa presentó dictámenes médicos y testimonios sobre las condiciones de salud de Ruffo Appel, elementos que fueron considerados durante la revisión judicial. La Fiscalía General de la República avaló el reporte médico presentado por los abogados, de acuerdo con la información difundida tras la audiencia.
El exgobernador enfrenta un proceso penal por su presunta participación en una red de contrabando de hidrocarburos, conocida como huachicol fiscal. El cambio a prisión domiciliaria modifica la medida cautelar, pero no implica una resolución sobre el fondo de las acusaciones.
La detención de Ruffo Appel generó reacciones entre figuras políticas de distintas corrientes. Calderón había cuestionado desde julio el trato recibido por el exgobernador y sostuvo que enfrentaba una justicia que consideró discriminatoria y selectiva.
Con la resolución, Ruffo Appel continuará su proceso desde su domicilio en Ensenada, bajo las condiciones de vigilancia establecidas por la autoridad judicial.

