Aremi Fuentes recordó la influencia que Soraya Jiménez ha tenido en su carrera deportiva y afirmó que la campeona olímpica de Sídney 2000 abrió el camino para que más mujeres mexicanas buscaran destacar en la halterofilia.
Aunque no tuvo la oportunidad de conocerla personalmente, Fuentes explicó que la figura de Jiménez la acompañó durante su preparación y se convirtió en una referencia de disciplina, fortaleza y perseverancia.
“Soraya siempre ha sido inspiración para mí. El último mes y medio previo a Tokio 2020 estuve entrenando todos los días en el gimnasio que lleva su nombre en el Comité Olímpico Mexicano, y todos los días me motivaba con ella. Fue brutal lo que hizo en su momento y cada vez que puedo, lo veo”, recordó la medallista mexicana.
Un referente para la halterofilia mexicana
El triunfo de Soraya Jiménez en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000 marcó un momento histórico para el deporte mexicano. La atleta se convirtió en la primera mujer mexicana en ganar una medalla de oro olímpica y también estableció un precedente para las siguientes generaciones de levantadoras de pesas.
Fuentes señaló que ese logro representó más que una victoria individual, pues ayudó a que otras mujeres creyeran en sus posibilidades dentro de una disciplina que durante años tuvo una participación femenina limitada.
La propia trayectoria de Aremi Fuentes forma parte de ese legado. En los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 obtuvo la medalla de bronce en la categoría de 76 kilogramos, resultado que la convirtió en una de las representantes mexicanas más destacadas de la halterofilia.
Para Fuentes, la historia de Jiménez continúa presente cada vez que enfrenta un nuevo objetivo. Su recuerdo permanece ligado al gimnasio del Comité Olímpico Mexicano y a la motivación que encontró en las imágenes y los logros de la campeona olímpica.

