El amaranto es un grano ancestral de origen mesoamericano que destaca por su aporte de proteínas, lisina, calcio, hierro, fósforo y otros nutrientes. Además de consumirse en alegrías y barras, puede incorporarse a sopas, cremas, desayunos y preparaciones saladas.
Su valor nutricional y su versatilidad han mantenido vigente a este alimento en la cocina mexicana. También es naturalmente libre de gluten, aunque las personas con enfermedad celíaca deben elegir productos certificados para evitar contaminación cruzada durante el procesamiento.
Principales beneficios del amaranto
- Proteína vegetal: contiene una proporción importante de proteína y aporta aminoácidos esenciales, entre ellos la lisina, que suele encontrarse en menor cantidad en otros cereales.
- Aporte de minerales: proporciona calcio, hierro, fósforo y magnesio, nutrientes que participan en funciones como el mantenimiento de los huesos y el transporte de oxígeno.
- Versatilidad alimentaria: puede consumirse reventado, en harina, granola, bebidas, sopas, postres y preparaciones saladas.
- Alternativa sin gluten: el amaranto no contiene gluten de manera natural; sin embargo, es importante revisar el etiquetado cuando se requiere una dieta estrictamente libre de esta proteína.
El amaranto también forma parte de la historia agrícola y cultural de México. Actualmente se cultiva en entidades como Puebla, Tlaxcala, Morelos, Oaxaca y la Ciudad de México, y continúa siendo un ingrediente asociado con la alimentación tradicional y la innovación gastronómica.
Crema de amaranto
Esta preparación rinde cuatro porciones y aprovecha el amaranto reventado para obtener una crema de textura espesa y sabor suave.
Ingredientes
- 1/2 cebolla blanca
- 2 dientes de ajo pelados
- 30 gramos de mantequilla sin sal
- 3 tazas de amaranto reventado
- 2 litros de leche vegetal
- 1 pizca de pimienta blanca
- Sal al gusto
Preparación
- Derrite la mantequilla en una olla y saltea la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes.
- Deja enfriar ligeramente la preparación y licúala con el amaranto y dos tazas de leche vegetal.
- Vierte la mezcla en una olla, agrega el resto de la leche y cocina a fuego medio.
- Mueve constantemente para evitar que se pegue y sazona con sal y pimienta blanca antes de servir.
Macha de pistache
Esta salsa puede utilizarse para acompañar sopas, verduras, carnes o pescados. Su textura debe conservar trozos pequeños de pistache.
Ingredientes
- 1 taza de pistaches sin cáscara
- 2 tazas de aceite vegetal
- 2 chiles cuaresmeños sin venas ni semillas
- 1 pizca de comino
- Sal al gusto
Preparación
- Calienta el aceite en una sartén y cocina los chiles cuaresmeños hasta que se suavicen.
- Añade los pistaches y muévelos constantemente hasta que se tuesten de manera uniforme.
- Incorpora la sal y el comino, retira del fuego y deja enfriar ligeramente.
- Martaja la mezcla en una licuadora o procesador, sin pulverizarla por completo, para conservar una textura crujiente.
Incorporar amaranto a la alimentación permite aprovechar un ingrediente mexicano con alto valor nutritivo y numerosas posibilidades culinarias. Puede consumirse en preparaciones dulces o saladas, siempre como parte de una dieta variada y equilibrada.

