A 12 años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, ocho madres y padres han muerto sin conocer el paradero de sus hijos. La cifra fue recordada durante el mitin realizado el 26 de septiembre de 2026 en la Ciudad de México, donde las familias reiteraron su exigencia de verdad y justicia.
Las madres y los padres señalaron que el paso del tiempo ha estado acompañado por enfermedades, envejecimiento y desgaste emocional. También reclamaron la entrega de 853 folios de documentos de inteligencia militar que consideran relevantes para esclarecer lo ocurrido durante la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero.
Cristina Bautista, madre de Benjamín Ascencio Bautista, afirmó que las familias mantendrán la búsqueda pese a los años transcurridos y a las peticiones para que abandonen las movilizaciones. “Nuestros hijos los tenemos presentes y por el amor que le tenemos a cada uno de ellos es que estamos de pie”, expresó.
Bautista sostuvo que la lucha no concluirá con la conmemoración del aniversario. “Esta lucha no termina hoy ni mañana. La lucha va a continuar hasta alcanzar la verdad, hasta alcanzar la justicia”, afirmó al pedir que la sociedad continúe acompañando a las familias.
Familias denuncian desgaste y reclaman información militar
Mario González, padre de César Manuel González Hernández, advirtió que las enfermedades han acompañado a las familias durante estos 12 años de búsqueda. “Ya tenemos enfermedades crónicas todos los padres. Y que la vida se nos está acabando en la búsqueda de nuestros hijos. ¿Y por qué los buscamos? Porque los amamos, porque somos padres, porque cualquier padre del mundo lo haría”, dijo.
Durante el mitin, González exigió el regreso de los expertos internacionales que participaron en la investigación y la apertura de los documentos militares pendientes. Las familias sostienen que esos archivos podrían aportar información sobre el seguimiento a los estudiantes y los hechos ocurridos en Iguala.
El padre también cuestionó las actuaciones del gobierno federal y pidió que se presenten pruebas para aclarar la posible participación de integrantes del Ejército en el caso. Además, llamó a colectivos, académicos, intelectuales y ciudadanos a respaldar la exigencia de entregar los folios y fortalecer la investigación.
Otra de las madres, identificada como Magdalena, pidió a la presidenta Claudia Sheinbaum dar seguimiento a las líneas de investigación planteadas por los expertos y gestionar la entrega de la documentación militar. Reconoció que las búsquedas realizadas no han permitido localizar a los estudiantes, pero consideró que los archivos podrían aportar respuestas.
“Aquí estaremos hasta que Dios nos preste vida”.
La desaparición de los 43 estudiantes continúa sin una respuesta definitiva sobre el paradero de la mayoría de ellos. Mientras tanto, las familias mantienen sus movilizaciones y su demanda de verdad, justicia y esclarecimiento de los hechos.

